COOP

Celebramos el Día de las Cooperativas reflexionando sobre intercooperación y territorio

06/07/2026

El viernes 3 de julio se celebró el Día Internacional de las Cooperativas, que es el primer sábado de julio, por lo que en 2026 fue el 4 de julio. Los actos oficiales fueron en la ciudad de Minas, nombrada capital del Cooperativismo 2026 por el Parlamento nacional.  

Una delegación de funcionarios y dirigentes de las cooperativas de consumo participaron de las actividades. Entre otras, se desarrolló la reunión sectorial “Intercooperación y territorio”, de la que surgieron aspectos interesantes sobre un tema fundamental para esta Federación. 

Por ejemplo, se conversó sobre que el trabajo en territorio debe pasar de ser un propósito a consolidar, con proyectos e iniciativas que den cuenta del movimiento en sus distintos sectores. En ese sentido, la confederación ha insistido que este es el camino, fortalecer las mesas territoriales y crear nuevas en las zonas dónde no hay, por ejemplo, en Lavalleja.

El movimiento cooperativo debe dar cuenta de la realidad de los territorios con una magnitud indisimulable del trabajo informal, impulsando la generación de nuevas cooperativas y apoyando las existentes. 

En contextos económicos adversos, las empresas cooperativas son fuente de trabajo genuino, formal y con garantías sociales para sus entornos, definitivamente las cooperativas hacen sus comunidades mejores. 

El Estado debe ver en nuestro movimiento un socio estratégico, facilitando la creación de cooperativas con mecanismos formales más rápidos y engorrosos que los actuales.

Por su parte, el movimiento tiene desafíos en visibilizar al millón de cooperativistas y a la sociedad todo lo que hace, cómo las cooperativas contienen y proyectan objetivos de un grupo de personas con perspectiva de la comunidad a la que pertenecen.

Debemos trabajar en esas redes de comunicaciones que lleguen de manera más eficaz y rápida a las personas para hacer conocer nuestros objetivos y convocar a otras personas que den nacimiento a nuevas cooperativas, o se integren a las existentes y que entre ellas intercooperen: nadie se salva solo. 

Identificamos un desarrollo de mutuos beneficios con las organizaciones cooperativas de vivienda, con ahorro y crédito y con producción. No descartamos a ningún socio cooperante o colaborador que comparta nuestros objetivos y nuestras maneras de hacer. 

Reivindicamos los acuerdos en materia de programas que funcionan hoy por los acuerdos INACOOP-CUDECOOP, destacando el PROCOOP y los Programas de Desarrollo Territorial y de Fortalecimiento Gremial.

Apoyamos decididamente la creación de la Mesa Territorial número 13 en Lavalleja, necesitamos ideas nuevas, nuevos cooperativistas y una cobertura territorial con presencia en el país.

Coincidimos en la creación de cooperativas escolares como parte de un proceso probado que hace que nuestros niños y niñas puedan experimentar la vida de una cooperativa desde sus principios y valores. Destacamos que INACOOP y ANEP mantienen un acuerdo de trabajo para promover la incorporación de los principios y valores del cooperativismo en las prácticas educativas. Lo percibimos –también– como un apoyo a futuras decisiones vocacionales que nuestros jóvenes deben realizar.

Debemos profundizar en acciones en nuestras cooperativas de base y en el movimiento -que incentiven la participación de las nuevas generaciones en actividades que fomenten el ADN del cooperativismo a través de iniciativas que incorporen lo lúdico, expresiones artísticas de diverso orden y que nuestros jóvenes, en lugar de competir,  hagan un ejercicio solidario de intercooperación.

También se intercambió sobre generar talleres de educación en el consumo sostenible y volver a nuestras raíces como personas que buscaban a través del instrumento cooperativo defender el salario, que se conozcan los objetivos del cooperativismo de consumo, que desde Rochdale, coloca al ser humano en el centro.

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